Hay músicas que parecen venir de muy lejos y, sin embargo, hablan de algo muy cercano. Quieter than Silence es una de ellas: un proyecto nacido en Bucarest del encuentro entre Mehdi Aminian, músico iraní, y Mohamad Zatari, intérprete sirio de oud. Lo que empezó como una amistad más allá de los estereotipos, los desplazamientos y los conflictos políticos se convirtió en una música íntima, delicada y profundamente humana.
Su sonido reúne instrumentos y tradiciones de Oriente Medio —el ney, el sitar, el ud, la percusión iraní, la voz— con una sensibilidad de cámara en la que cada gesto cuenta. Las raíces persas, sirias y sufíes están muy presentes, pero no como una postal ni como una etiqueta exótica: aparecen como memoria viva, como respiración, como una manera de escuchar el mundo.
En Música en Segura, este concierto abre también una relación sensible con Irán: no desde el tópico ni desde la actualidad convertida en consigna, sino desde una tradición poética y musical inmensa, atravesada por voces como Rumi, Omar Khayyam, Hatef Esfahani o Ahmad Shamloo. En sus textos laten el amor, la pérdida, la pregunta por el tiempo, la infancia y la fragilidad de quienes deben partir. La música de Quieter than Silence no explica Irán ni Siria: nos invita a acercarnos a ellas sin ruido, con respeto, dejando que la belleza haga su trabajo.