En Andalucía, la voz atarjea se refiere a un pequeño canal de mampostería destinado a conducir el agua. Tomando su nombre de esta sencilla pero esencial infraestructura, Atarjea es una propuesta musical concebida específicamente para Segura de la Sierra, que trae melodías de tradición oral a un recorrido sonoro que invita al público a seguir los caminos que se han creado para traer el agua desde la montaña hasta el pueblo.
– Qué haces ahí galán, aguantando toda el agua?
– Me mojo porque es mi gusto. Si rondo tu eres la causa. Bájate, niña y verás, las virtudes que tiene el agua con Agua se lavó Cristo.
Con agua lo bautizaron. Con agua se cría el trigo, se cría el trigo con agua. Con agua muele el molino, muele el molino con agua.
Y el jardinero bonito riega su jardín con agua dónde se cría la ruda, la perita y la manzana
A través de un paseo por algunos de los espacios donde, a lo largo de los siglos, la comunidad ha captado, canalizado y aprovechado el agua de la sierra, la música se convierte en guía y compañera de viaje. Fuentes, lavaderos y conducciones históricas son las estaciones de un itinerario que revela la estrecha relación entre el paisaje, la cultura y este recurso indispensable.
La pieza despliega un triple homenaje. Por un lado, celebra el agua como regalo de la sierra, origen de vida y sustento para el territorio. Por otro, reconoce el ingenio humano que ha sabido escucharla, encauzarla y compartirla mediante una red de infraestructuras que ha modelado la vida cotidiana del pueblo. Finalmente, reivindica el patrimonio inmaterial ligado a ella: los cantos tradicionales que la nombran, la invocan y la acompañan, desde las labores domésticas hasta el galanteo, las fiestas y las celebraciones familiares.
Atarjea propone, en definitiva, una escucha atenta del paisaje y de la historia de Segura de la Sierra: un encuentro entre naturaleza, arquitectura y música que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el agua desde una mirada contemporánea, ecológica y profundamente respetuosa.